En medio de una fuerte polémica por presuntas irregularidades en la compra de medicamentos por parte de la Obra Social del Estado Fueguino, el farmacéutico Claudio Schejter salió al cruce de las denuncias mediáticas por ser infundadas y con claros fines políticos.
Las denuncias, que circularon en medios radiales y redes sociales, sostienen que OSEF habría facturado más de $4.000 millones en medicamentos en apenas un año y medio, e incluso sugieren posibles sobreprecios en la adquisición de fármacos de alto costo. Sin embargo, Schejter aclaró que los montos informados corresponden en gran parte a pagos atrasados de ejercicios anteriores, ya que la obra social mantiene una deuda estructural con proveedores que se arrastra desde años previos.
“Esto no es una despensa. Es una obra social provincial con cobertura nacional. Necesitamos proveedores que trabajen en todo el país y que puedan garantizar atención a nuestros afiliados en Buenos Aires, Córdoba, Mendoza o Salta”, explicó el profesional en declaraciones a FM Masters.
Uno de los ejemplos más citados en las denuncias mediáticas fue el caso de un medicamento supuestamente comprado por $200.000 y facturado por OSEF en $32 millones. Schejter desmintió esa información de forma categórica:
“Ese medicamento tiene un precio de lista de $25,5 millones. Gracias a una negociación con descuento del 99%, lo adquirimos por $225.000. Los $32 millones facturados corresponden a dos unidades del mismo medicamento, provistas directamente por un sanatorio, no por la farmacia de OSEF. Son sistemas distintos y no pueden mezclarse intencionalmente para confundir”.
Además, se refirió al proveedor Suizo Argentina S.A., que aparece como uno de los principales en el sitio web de OSEF. Según detalló, la empresa representa menos del 3% del total de compras realizadas, siendo la Federación Argentina de Cámaras de Farmacia (FACAF) el principal canal de distribución. A través de esta asociación, se trabaja con un esquema de medicamentos de alta y baja rotación, que permite obtener descuentos de hasta 90% en remedios de alto costo.
Schejter también denunció el uso político y mediático de la situación. Asegura que las acusaciones surgen siempre en contexto electoral y que la dirigente gremial que promueve estas versiones tiene un extenso historial de licencias gremiales (más de 470), sin haber aportado soluciones concretas para los trabajadores en los últimos nueve años.
“No se puede ensuciar el trabajo de decenas de personas que sí estamos comprometidas con la salud de los afiliados. Yo llevo más de 30 años de experiencia profesional, con una maestría en economía y más de 3.000 procesos de compra. Y si hay amenazas, no voy a la radio: voy a la fiscalía”, expresó.
Respecto a su designación como farmacéutico en la sede de Ushuaia, aclaró que ingresó por concurso público, obteniendo el mayor puntaje. La única excepción fue su edad (55 años), cuando el límite era de 50. “Si eso es lo que cuestionan, lo acepto. Pero digamos las cosas como son”, agregó.
Finalmente, Schejter defendió el trabajo técnico y profesional realizado dentro de OSEF: “Las compras están bien hechas, los procesos están documentados y las decisiones se toman pensando en los pacientes que necesitan medicamentos, muchos de ellos de alto costo y urgencia. Lo que no se puede tolerar es el uso de la mentira como herramienta de campaña”.




